"La ilusión es el primero de todos los placeres" (Oscar Wilde dixit)
FB.
20090802
20090801
Palabras
A veces quedo alucinado del uso tan poco eficaz que hace la gente del idioma castellano, lo cogen, lo estiran , lo tensan, lo maltratan hasta que se desdibuja lo que querían expresar. Lo mejor de todo es que no se conforman con mal hablar, también pecan del mal opinar... Y es que en este país todo el mundo sabe de todo, nadie queda callado ante cualquier cuestión no vaya a ser que le tomen por tonto o algo peor... Ni siquiera piensan antes lo que van a soltar pero eso da igual, lo importante es hablar aunque para ello no quede más remedio que citar... o peor aún, recitar... recurrir al abundante refranero español. Que orgulloso se siente el españolito medio con tanto proverbio y su buena memoria, con el "bla bla bla" de cadencia al recitar. Pero ahora, cuándo el refrán pasa de moda, la anarquía se apodera de la verborrea para más tarde adueñarse de los mensajitos de los dichosos aparatitos... ¿quién los puede descifrar? ¿qué significan todos esos símbolos ? -"parecen venidos de los Cárpatos" (Zatu dixit).
Da igual el contenido, el mensaje... lo importante es ponerse a hablar, que la gente te empiece a escuchar. Que te presten atención es fundamental, lo mismo con suerte algún incauto se cree todo lo que dices y te sigue hasta tu corral... Qué fenomenal! pero ten cuidado porque luego lo mismo te resulta demasiado complicado quitarte toda la mierda de encima si tropiezas... chaval!!
Solo estoy hablando de hablar pero de repente meto un trincherazo y me paso al juzgar... si si, ese pasatiempo que da tanto miedo... no solo se habla sin haberlo pensado, también se juzga yendo igual de acelerado. Ese virus que se extiende a través de los televisores, luego y después pasa de boca en boca por distintas poblaciones... los más valientes lo hablan de frente aunque lo más frecuente es que te claven la daga por detrás de la frente...
Te hablan, te juzgan, te vuelven a contar sus historias... no importa si estás escuchando, lo importante es que les oigas... como el ruido de los calefactores... sedante, sin tensiones... si prestas atención ya estarás haciendo un favor. Ellos no harán ni eso, pegarán tremendo capotazo a lo que pasa por tus sesos, su hegemonía impera... ¿acaso no te has dado cuenta quien protagoniza la escena?
¿Tanto criticar sin mirarse el ombligo?... no señores, yo considero a Facundo de los más catetos de este mundo. No piensa... y creo que razona menos, aunque eso no es impedimento a la hora de poner a trabajar los dedos. Sobre el teclado del ordenador no paran recibiendo la improvisación barata que le llega como galgos veloces pero pegando coces. Por eso no hay que tomar en serio la mitad de las cosas que dice, la otra mitad las habrá escuchado de refilón el algún fregado.
Y como me jode la gente que se refiere a si misma en tercera persona, por cierto... en este caso lo exigía el guión y por eso pido perdón.
Una de directo... de Bowie, ¿de quién sino?
Facundo Bonilla "el serenado".
20090727
Actions speak louder than words
..."actions speak louder than words" (Mike Skinner dixit)...
Don Facuncundo "gilipollas" Bonilla.
20090725
ATOCHA
Cabeza gacha, rostro sucio, ojos perdidos, una melena enmarañada que ya no recuerda cuando se perdió con su barba cana, semipoblada a la que gusta dar cariño con sus dedos hábiles... no tiene mascota, en Atocha no esta permitido.
Casi no recuerda el tiempo que lleva allí, prefiere olvidar las esporádicas visitas a los baños... y a sus espejos, esos espejos que que le reprochan cada día su locura. Pero él los contesta, a veces con vehemencia, que su decisión no fue meditada, que no se iría de allí sin lo que fue a buscar... prefiere seguir su vida allí, construyendo otra con los obreros de su imaginación. Recuerda perfectamente cómo los cimientos ya estaban bien armados mientras, tiempo atrás, se dirigía ilusionado a la estación. Ahora cada día pone unos cuantos ladrillos más a esa casa imaginaria de la cual ya no se puede desprender, será su refugio para siempre porque sabe que nadie aparecerá para compartirla.
Las temporadas son muy cambiantes, a veces se sumerge en una cómoda rutina... no crea problemas a unos guardias de seguridad a los que da pena, incluso le ayudan con algo de comida de vez en cuando pero muchas su orgullo la rechaza recordando épocas pasadas y sonríe...
Otras, se pierde en la enorme estación observando las caras de los viajeros dibujando en su cerebro retratos abstractos de los sentimientos de alegría de los que se encuentran y el contrario de los que no tienen más remedio que separarse... los sentimientos no cesan, cómo no cesa su cabeza de trabajar, así es cómo él lo describe... quizá para mantener su recuerdo lejos...
Arrastrando sus viejas zapatillas vaga de noche e intenta sujetar las lágrimas en los ojos cuando se da cuenta cómo el tiempo ha ido borrando esa foto que antaño veía tan clara. Se dirige al andén donde se iba a producir el encuentro, quiere castigarse un poco más... hoy ha entablado conversación con varias turistas holandesas y ha sonreído demasiado, piensa. En andén cinco, ese que procura evitar a diario, por el que a penas pasa, del que huye, del que se esconde... hoy, como algún otro día se dirige allí a pasar la noche, que será en vela, reconstruyendo ese puzzle idealizado que solo le arrancará desdicha. Tratará de dormir a la luz del día. Sabe que tardará varios en recuperarse, en volver a la actividad "normal"... pero ya sabe a lo que se enfrenta pues le ha pasado otras veces.
Aquella noche no peleó con las lágrimas, no intentó maquillar los recuerdos, ni manipular las circustancias que le habían llevado hasta allí... lo recordó con los dientes apretados y dos pequeños ríos que le limpiaron sus mejillas. Recordó las veces que se había imaginado en aquella situación entre risas, quizá tanto imaginarlo atrajo hacia él esta desgracia que en ocasiones le parecía eterna... las cosas se ven diferente cuando calmas la sed con tinto desde el cartón. Se culpaba a sí mismo por haber atraído esa desgracia, por no haber sabido medir las palabras, por no haber sabido controlar sus emociones... en ocasiones también mal interpretadas a su modo de pensar...
Llego la mañana, "una de tantas", y la rutina comienza a golpear de nuevo donde más duele... no vale de nada defenderse, hace tiempo que dejó de intentarlo... como pelele de trapo se deja zarandear por los crudos recuerdos que martirizan su alma y no hace nada para calmarlos, pero al mismo tiempo sabe que él mismo es el único que capaz de cambiarlo... pero no lo hace.
20090720
Tribulaciones del pícaro Facundo. Un trocito de verdad.
Aquel tanga siempre me ha impresionado sobremanera. No me rindo con este puto ejercicio de integrales, pero quién me manda a mí, quiero copiar como está haciendo el resto de la humanidad, golpearé la mesa con mis gafas de pasta o haré el gorrinillo repetidas veces, llamaré la atención con una mueca de rictus inquietantemente sonriente al estilo De Niro, salvaré la situación, aún me quedan…, mierda, el reloj de oro materno lo dejé en la cómoda, me arriesgaré a sacar el móvil con su politono y su calcetín de vaca lechera, o no, mejor le pregunto al barbas, y eso que me mira mal el muy cabrón, no se fía de mi aspecto, claro, Bowie se empeñó en que me pusiera la camisa hawaiana de la suerte…Bueno, me tiraré a la piscina, este y este me lo sé, cojonudo, a este que le den, y con esto y un bizcocho…tengo el miniaprobado que necesito. Al final no ha sido tan difícil, yes I can, y ahora a joderles con historia, ¡ay como se atrevan a ponerme la República!, morderéis el polvo, malditos. En fin, lo entrego, oye barbas, a ver si te peinas esos pelos, que me caes hasta bien, toma mi puto examen y no me mires de soslayo que me lanzo a tu cuello con mis dardos impregnados de ironía y no respondo.
Se acabó, joder con el tanga, el examen mejor de lo que pensaba, que pase el siguiente.¡Qué puto calor hace aquí!, y son sólo las 10.
Pues lo que te iba diciendo, esto de la UNED es como hacer surf dentro de una ola gigante disfrazado de sota de bastos y con el mazo dando al Opus y la madre que parió al condenado del barbas y a todos sus secuaces.
Que quede claro que cualquier parecido con la ficción de lo aquí narrado es pura casualidad y que los personajes de esta historia no se sienten identificados con nadie del mundo real, a excepción de Bowie y su mala hostia, ¡bandido!
Se acabó, joder con el tanga, el examen mejor de lo que pensaba, que pase el siguiente.¡Qué puto calor hace aquí!, y son sólo las 10.
Pues lo que te iba diciendo, esto de la UNED es como hacer surf dentro de una ola gigante disfrazado de sota de bastos y con el mazo dando al Opus y la madre que parió al condenado del barbas y a todos sus secuaces.
Que quede claro que cualquier parecido con la ficción de lo aquí narrado es pura casualidad y que los personajes de esta historia no se sienten identificados con nadie del mundo real, a excepción de Bowie y su mala hostia, ¡bandido!
con todo el afecto, R.W.
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20090711
Miedo
Hola a todos internautas despistados o simplemente amantes de la lectura carente de sentido.
En estas semanas llegan a mis oídos palabras de calma, palabras que hablan de datos optimistas, datos que ven la luz al final del túnel de esta tristemente famosa crisis (alimentada por demasiados intereses). Aunque por supuesto también están las voces situadas al otro extremo del ring vociferando con todas sus fuerzas, incluso rabia (ese es su gran error yo creo) anunciando como siempre que este país esta tirando él mismo de la cadena para irse por el desagüe hasta bajar definitivamente hasta las cloacas. En fin no voy a hablar de política porque creo que cualquier otro político no hubiera sabido cómo reaccionar a esta avalancha de malas rachas continuas que nos han empapado una y otra vez durante estos meses, lo malo es que nosotros estábamos con las defensas bajas. Nadie se había preocupado de darnos "Actimel" que es mano de santo para estos casos y que además, casualmente... justo por estas fechas, no fabrica para otras marcas.
Voy a hablar de la codicia de nuevo y es que creo que es uno de los grandes males que asuela nuestro frágil planeta, controlado por unos pocos sin vergüenzas. Una vez más, debido a mis carencias mentales (habrán sido las drogas), me apoyo en "El Roto" como el viejo que se apoya en su bastón sin el cual no puede ni dar un paso. Soy incapaz de hablar de casi nada sin tener a este tipo y su arte en mente... es realmente bueno el cabrón.
Hablo de la codicia de los que nunca tienen suficiente, de los que ven a los de abajo como seres de otro planeta y los tratan como tal, de los que no les importa ni si quiera el bienestar de sus nietos... ¿qué clase de personas son estas? ¿Quiénes son? ¿Pueden dormir bien por la noche?
Esa obsesión por tener más, por dictar sus doctrinas como si fueran leyes sagradas esculpidas en piedra hace miles de años, acostumbrados al "si señor", demasiado poder para tan poco personaje, demasiado mando para tan baja moral... ¿cómo hemos llegado a esto? ¿Quién fue el primer estúpido que cedió para llegar a esta situación?
Tienen, pero quieren más, nunca es suficiente, ¿cuál es el límite? ¿cuantos millones más desean poseer para parar esta locura? ¿a cuanta gente más quieren esclavizar (y no hablo del tercer mundo) para seguir con su juego? ¿ a cuánta gente más van a seguir apuntando con el dedo por no seguir su juego? esos... que no están de acuerdo con su ética, ni sus valores, ni sus tablas de piedra, ni la mierda de vida que les tiene reservada. A ellos se les persigue, y se hace desde muchos frentes. Como si de una guerra se tratase se tacha a estos "indeseables" con infinidad de palabras feas expuestas en múltiples escaparates que las ovejas contemplan quieran o no...
Estos escaparates no dan a basto, no tienen bastante con apuntar con el dedo, con mantener una ridícula tensión política (que más se parece a una telenovela americana), también mantienen el miedo constante por medio de un bombardeo interminable de cifras y datos maquillados a su gusto y con manipulación incluida... alguno sabrá de lo que habló, otros pensarán simplemente que estoy gilipollas.
Pero es el miedo el gran amigo del poderoso y en él se apoya para seguir haciendo lo que le apetece, que no es otra cosa que seguir ganando dinero... La crisis justifica cualquier actuación ilícita del empresario avispado, rodeado de abogados con trajes caros son imparables y campan a sus anchas por la delgada linea que separa lo que es legal y lo que no lo es... pero casi siempre montan su chiringuito en la segunda estancia y sobre una mesa dorada depositan los papeles para que sean firmados por una fila de cabizbajos trabajadores (futuros ex-trabajadores) ... "firme aquí, sobre la línea de puntos" les dicen con una ridícula sonrisa... cómo si fuesen estúpidos.
Todo esta permitido, "las cifras macroeconómicas nos avalan... cómo tiempo atrás nos avalaban los bancos..." ¿porqué siempre consiguen los avales los mismos? ¿porqué?
Chuuuuuuu.... calma..... no pasa nada, tranquilidad... déjense llevar por la deriva y su dulce sabor... conocerán los placeres de la vida, o eso me dijeron.
Facundo Bonilla.
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20090706
Su verano...
Su barbilla buscando el salitre q la brisa de la tarde acariciaba su cara, escuchaba unos vagos aullidos que, repitiendo su nombre, reclamaban su presencia una y otra vez. Las sombras se alargaban cada vez más mientras ella permanecía allí, quieta como una estatua, mirando al horizonte infinito como si el tiempo se hubiese detenido... disfrutando del espectáculo. Le gustaba hacerlo, pero esta vez era diferente, todas lo eran, pero aquella tarde unas lágrimas de nostalgia recorrieron sus mejillas sonrosadas recordándole quizá que aquel verano no duraría para siempre, aunque ella tuviese la impresión de que estaba allí desde hacía años, en una rutina cómoda y alegre de la que no tenía reproche alguno pero de la que si echaba algo en falta... quizá aquellas lágrimas representaban aquello que ella añoraba y que nunca habló con ninguno de sus amigos. Era un verano cargado de sonrisas y satisfacción, a ella misma le costaba recordar un tiempo tan fabuloso y lleno de gozo, rodeada de gente querida y regalando sonrisas que eran devueltas con la sinceridad de un niño.
Al poco rato, cuando sus amigos ya se dieron por vencidos ella se incorporó al grupo y como muchas otras veces celebraron la llegada de la noche con una enorme hoguera y cuando esta se hubo convertido en brasas llegaron los espetos de los nunca se cansaban. La cerveza regaba sus conversaciones amenas y a veces las triviales se tornaban en profundas y de calado ideológico. Muchas noches se parecían a esta pero ninguna era igual...
A veces ella no podía dormir, se despertaba en la noche templada y las olas mecían sus pensamientos como si de un delicado bebé se tratasen... no sabía la razón que que le oprimía el pecho, que no le permitía dormir, que le hacía llorar sin motivo aparente a pesar de la dicha que le rodeaba... pensaba pues con la banda sonora eterna que por las noche amplifica los sentidos del alma y no conseguía comprender cual era su pesar. Con la preciosa música siempre de fondo se tendía en la cama sin dejar de pensar en su vida, en su futuro... y le intentaba dar poca importancia al pasado... así se quedaba dormida muchas noches casi convertidas en día...
Pero cada mañana una preciosa sonrisa le despertaba y tomaba las riendas de su bello rostro en una mágica rutina que cualquier mortal mataría por ver a diario... ni ella misma es consciente de ello. Y esta placentera rutina diaria comenzaba de nuevo... sin agobios, sin estrés, sin preocupaciones... los malditos móviles casi siempre sin cobertura, una delicia vaya... a la playa de nuevo, el día comenzaba de nuevo...
La banda sonora perfecta....
Facundo Bonilla.
Pensamientos de hace tiempo
Las fotos que ya no importan siempre se rompen por el lado adecuado en las películas, en un acto instintivo, casi animal, el personaje arranca de ella lo que ya no le interesa dejando en armoniosa rectitud la imagen de la persona que desea conservar consigo. Nunca se equivocan, siempre parecen hacerlo correctamente.
Mi cabeza une fotos, recuerdos, lugares, momentos, infancias casi idealizadas por el paso del tiempo. Pero ella no destruye, recompone a su gusto. Y no creo que éste sea el más real o el más cercano a la razón, esa de la que tanto huyo últimamente en el teatro diario. Reconforta a veces echar un vistazo a toda esa película de cine mudo cuya banda sonora cambia constantemente y sin prejucios... "no me da pena" desacerme de viejas canciones que fueron himnos y que acompañaron tantas experiencias, no las desecho... más bien se eschuchan de una forma diferente.
Todo cambia tan rápido que no tengo tiempo de pensar en los miedos que tanto me han atormentando, antes era peor claro... antes iban acompañados por acordes de queja y noches en vela por el simple hecho de no poder soportar el dolor.
Ahora cada vez me encuentro con más situaciones en las que el dolor, ese dolor crónico al que me sentenciaron los profetas, no existe... El dolor ya no es problema, se convirtió en parte de la rutina, cómo otro engranaje más de la rutina diaria... como ponerse los calcetines todas las mañanas. La putada es que que me estoy poniendo los calcetines constantemente...
Pero también hay situaciones desconcertantes como el hecho de que ya no esté colocado en la linea de salida, de salida de nada digo yo... no quiero saber a donde voy, tampoco quiero pensarlo y esto no significa que no me interese pero vuelvo a los parámetros de antaño. Abrazo de nuevo la tan añorada teoría de la deriva, ridiculizada por muchos, y compruebo lo libre que se siente uno cuando no se tiene ni puta idea de lo que vendrá mañana... Aunque tener las cosas cada día más claras ayuda mucho a ver todo esto... todo esto y todo lo que me rodea. Tanta desidia y lecturas deportivas sin sentido, tanta manipulación mediática y todo lo demás...
He tardado diez años en volver al lugar donde me encontraba antes de emprender un viaje sin guión, un viaje cuyas historias han entretenido a muchas personas... todavía no he conseguido desprenderme de ese absurdo afán de protagonismo al que sigo sin encontrar sentido pero recurro a él como el ex-fumador que siempre tiene escondido un paquete de cigarros por casa...
Mucho más reconfortante esta siendo el encuentro con toda la gente que dejé atrás sin decir adiós y que ahora me me sonríen como si nos nos hubiésemos visto el dia anterior... sus familias, sus negocios, sus vidas, sus problemas... y yo los míos.
Menudo plagio barato acabo de hacer... ya me vale, copiar y encima a un bestseller... bueno, la ocasión lo merecía.
La fotografía ha tomado el mando de mi terapia definitivamente y cada sesión que hago es mejor que la anterior, o eso me dicen mi ojos críticos... de momento no es más que es eso una terapia y no quiero pensar en nada más, lo más importante es que cuando tengo el ojo en visor no siento dolor alguno y por otro lado ahora tengo una misión muy especial. Quiero enseñar a mi primo Edu cómo funciona eso de la luz y sus entresijos, aunque a veces pienso que le falta interés...
Hambre fotográfica... fotografía fresca...
Señor Bonilla.
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20090629
Sonrisas sin pretensiones
Que diferentes pueden llegar a ser las sonrisas. No solo desde el prisma con el que se mire, francamente eso no me importa en absoluto a estas alturas de mi vida, sino cómo surgen desde dentro y cómo invaden lo que encuentran a su paso. No tiene porqué ser una sonora carcajada que inunde un grandioso recinto... una simple media sonrisa trazándose en un rostro limpio y sin nada que ocultar puede provocar las más diversas reacciones, siempre positivas eso si.
A veces imagino que ese rostro purificado es el mío, también que al sonreír contagio esa sonrisa, risa o incluso risotada a los que me rodean. Pero no lo pienso en un acto egoísta cómo lo podría hacer antaño, más bien cómo un momento fabuloso, indescriptible... lleno de dicha de la que me gustaría que se contagiaran todos los malhumorados de la tierra.
Otras veces recuerdo aquellos comics en los que el malvado personaje se alimentaba de las almas de los inocentes y anónimos personajes, incrementando su poder hasta la batalla final con el superheroe de turno... por supuesto todas las historias tenían final feliz, pero eso es irrelevante para esta historia. A veces, cómo decía, me imagino no cómo el malo o el bueno pero sí a la la sonrisa cómo protagonista. En vez de apoderarme de ellas, me imagino... supongo que en sueños (quizá lo haga despierto)... me imagino repartiéndolas, pero no como los pacientes voluntarios de las carrozas en el día de reyes, tirando caramelos (a veces a mala leche... van a dar los cabrones cuando se aburren) Me imagino repartiéndolas a través de la mía propia, pues últimamente que sonrío más que nunca... y eso que las apuestas estaban en mi contra. Repartiéndolas sí, y al mismo tiempo disfrutando de las que delante de mi se desplegarían... es complicado explicarlo sin sonar pretencioso, no soy tan buen bueno escribiendo...
Me costaría demasiado trabajo enumerar los motivos que causarían la falta de ese precioso dibujo en la cara de cualquiera, tanto que ni me molesté en empezar esa cuenta absurda. Sin embargo, seguro que son menos los que hacen que TODOS LOS DÍAS dispare sonrisas por doquier... hay gente que hasta se asusta, no comprende tanta alegría... malditos insensatos! No me mal interpreten, por la virgen de Guadalupe, no pretendo dar la impresión de ser la persona más afortunada del mundo porque no lo soy, los que me conocen bien lo saben. Simplemente digo que poco a poco voy disfrutando más de lo positivo y rechazando lo negativo, poco a poco voy comprendiendo cosas que antes ni me paraba a pensar... así de simple. Nunca he tenido tan poco claro el futuro cómo lo tengo ahora, no se que coño va a ser de mi, ni siquiera qué estaré haciendo en septiembre... pero eso, amigos creo que es una de las razones que sí cuento como una de las que me hacen sonreír...
Don Facundo.
20090619
Prosa infumable de retales y desechos
¿Te quieres venir conmigo?, ¿te puedo fotografiar?, ¿me darías un abrazo? No contestes, o sí, contesta, pero no me mires, o sí, mírame, pero no me hagas caso, tan sólo déjame por un momento sentir tu voz y tu mirada, pero luego vete, no vuelvas, tranquila, yo no lo haré. Por favor, no pienses en mí, no opines, vete como viniste, yo no existo, sólo tú existes, sólo tú existes en mí.
Yo soy el individuo
A modo de individuo,
A modo de no poder estar, oliendo el olor trágico de gente, de buena gente, de mala gente. Soy individuo, persona sola y asolada, lo demás es triste y pretende deprimir, consigue deprimir, no es más que eso: la gente extraña ajena al individuo que consigo no ser.
Había doblado por la esquina del estante y se dirigía a leer poesía. Frente a mí se encontraba, aislada en el estudio, eso de pensar le otorgaba más belleza. ¡Qué perfil tan encantador!, es una verdadera preciosidad. ¡Oh, Dios!, ¡qué tres ninfas!, ¿a cuál de ellas le dedico mis palabras?, cualquiera concede inspiración, desato mis instintos y las imágenes se multiplican, piel, labios, senos, ojos inmensos perturbadores. A quién hacer caso, con cuál desvivirse, ya está, orgía festiva, depuración de estilo y sueños tridimensionales. Una dimensión, un deseo que pedir. Tres genios en uno, un deseo cada genio y la vida sigue y los genios se evaporan. Los sueños se realizan y se van. Pasa la vida y pasan los sueños, el ámbar de su dulzura se mantiene en el recuerdo. Aquellas tres damas voraces empequeñecen mi suerte, sus recovecos consisten en desnutrir el olvido. Recuerdo y olvido, ambos juguetones aunque serios y crueles. Esto de olvido y de recuerdo, de genios y deseos, es ficticio y queda al margen, vamos a ser un poco ebrios y riamos, transcender camufla al ignorante y al soñador, y más al margen de todo y más presente que nada, queda dicho: “somos el tiempo que nos queda”(Pepe Caballero Bonald dixit).
No debes estar cansado, hace mucho que mostraste tu retirada. Se la mostraste a ellas y a ti mismo. En un momento arruinaste tu condición envidiable, tu maravillosa capacidad testificada en el cada día. Desde que amanecía confirmabas las expectativas de ser, y nunca lograbas ser y aunque no te importaba el fracaso continuo, a veces hasta te preocupaba, disfrutabas de lo sueños y esperanzas que rodeaban aquellos dulces fracasos. Un espíritu tan cautivador no se merece este final sin fin, este golpear con la misma piedra el mismo cristal.Y yo digo: el hacer añicos un reflejo y aplastarlo con la piedra desesperada es una solución, pero te desdibuja. Buena imagen para un pintor digno, incluso para un escritor patético, pero no como medio de vida y de muerte. La tristeza, íntegra, se asoma y encima se ríe, encadenada en la mueca escéptica, en apariencia sabia y siempre comodísima.
Escribiré un estado de alma poblado de cables y torres de luz, de cementeras y espacios inhabitados, de muros y vías solitarias que cruzan túneles grises llenos de graffitis. Describiré una percepción del mundo solitaria entre gente, con la música golpeando en los oídos y los rostros de la gente que muestran hastío, cansancio, resignación, pesadumbre, diferentes imágenes que se superponen ofreciendo la totalidad que se respira en este vagón de tren de cercanías que cojo cada mañana y que me lleva a la gran ciudad en busca de unas horas muertas que se muestran necesarias para seguir haciendo lo mismo o, mejor dicho, para seguir viviendo. Parece que es imprescindible perder algo de vida para poder vivirla plenamente. Hablo de aquellas siete u ocho horas en las que el trabajo nos aguarda, de aquellas etapas de la vida semivacías con las que vamos o, intentamos más bien, allanar el camino para futuras plenitudes. Camus lo dice bastante mejor: “Es normal dar un poco de nuestra vida para no perderla entera. Seis u ocho horas al día para no morir de hambre. Y además todo es aprovechable para quien quiera aprovechar.”
Yo soy el individuo
A modo de individuo,
A modo de no poder estar, oliendo el olor trágico de gente, de buena gente, de mala gente. Soy individuo, persona sola y asolada, lo demás es triste y pretende deprimir, consigue deprimir, no es más que eso: la gente extraña ajena al individuo que consigo no ser.
Había doblado por la esquina del estante y se dirigía a leer poesía. Frente a mí se encontraba, aislada en el estudio, eso de pensar le otorgaba más belleza. ¡Qué perfil tan encantador!, es una verdadera preciosidad. ¡Oh, Dios!, ¡qué tres ninfas!, ¿a cuál de ellas le dedico mis palabras?, cualquiera concede inspiración, desato mis instintos y las imágenes se multiplican, piel, labios, senos, ojos inmensos perturbadores. A quién hacer caso, con cuál desvivirse, ya está, orgía festiva, depuración de estilo y sueños tridimensionales. Una dimensión, un deseo que pedir. Tres genios en uno, un deseo cada genio y la vida sigue y los genios se evaporan. Los sueños se realizan y se van. Pasa la vida y pasan los sueños, el ámbar de su dulzura se mantiene en el recuerdo. Aquellas tres damas voraces empequeñecen mi suerte, sus recovecos consisten en desnutrir el olvido. Recuerdo y olvido, ambos juguetones aunque serios y crueles. Esto de olvido y de recuerdo, de genios y deseos, es ficticio y queda al margen, vamos a ser un poco ebrios y riamos, transcender camufla al ignorante y al soñador, y más al margen de todo y más presente que nada, queda dicho: “somos el tiempo que nos queda”(Pepe Caballero Bonald dixit).
No debes estar cansado, hace mucho que mostraste tu retirada. Se la mostraste a ellas y a ti mismo. En un momento arruinaste tu condición envidiable, tu maravillosa capacidad testificada en el cada día. Desde que amanecía confirmabas las expectativas de ser, y nunca lograbas ser y aunque no te importaba el fracaso continuo, a veces hasta te preocupaba, disfrutabas de lo sueños y esperanzas que rodeaban aquellos dulces fracasos. Un espíritu tan cautivador no se merece este final sin fin, este golpear con la misma piedra el mismo cristal.Y yo digo: el hacer añicos un reflejo y aplastarlo con la piedra desesperada es una solución, pero te desdibuja. Buena imagen para un pintor digno, incluso para un escritor patético, pero no como medio de vida y de muerte. La tristeza, íntegra, se asoma y encima se ríe, encadenada en la mueca escéptica, en apariencia sabia y siempre comodísima.
Escribiré un estado de alma poblado de cables y torres de luz, de cementeras y espacios inhabitados, de muros y vías solitarias que cruzan túneles grises llenos de graffitis. Describiré una percepción del mundo solitaria entre gente, con la música golpeando en los oídos y los rostros de la gente que muestran hastío, cansancio, resignación, pesadumbre, diferentes imágenes que se superponen ofreciendo la totalidad que se respira en este vagón de tren de cercanías que cojo cada mañana y que me lleva a la gran ciudad en busca de unas horas muertas que se muestran necesarias para seguir haciendo lo mismo o, mejor dicho, para seguir viviendo. Parece que es imprescindible perder algo de vida para poder vivirla plenamente. Hablo de aquellas siete u ocho horas en las que el trabajo nos aguarda, de aquellas etapas de la vida semivacías con las que vamos o, intentamos más bien, allanar el camino para futuras plenitudes. Camus lo dice bastante mejor: “Es normal dar un poco de nuestra vida para no perderla entera. Seis u ocho horas al día para no morir de hambre. Y además todo es aprovechable para quien quiera aprovechar.”
La estatua no se ha movido, las hormigas, fulminadas, han desaparecido del blanco pedestal. Todo se ve distinto desde la mirada impaciente, desde los ojos inquietos de esa estatua que grita “¡he vivido!”. Resulta extraño desviar tan solo un minuto la atención de tan grotesco espectáculo, la estatua permanece fiel al hormigueo invisible que descansa tras su tosco pedestal a ritmo de sana revuelta contra la ruina desesperada de un pasado apacible por imperfecto, delator por cambiante, limitado por cuerdo y propiamente burgués y curvilíneo. Hay que restar importancia, hay que desdramatizar, la estatua dispone de margen y movimiento, de restos implacables y de ansias por materializar propuestas insanas. Diáspora y vinculación con el inframundo y la noche de luna menguante y habitación iluminada.
Reitero mi postura ante el hallazgo de la misteriosa pena
Maldigo sin titubeos y resto importancia al lamento desprovisto de fondo
Digamos que se trata de una duda inaudita y de un afán obsoleto
Los límites insanos del dolor se analizan a mano alzada y repetimos con obviedad lugares comunes y cartas no escritas
El estupor resiste, el dogma prevalece, la estatua se intensifica
Germina el despego, la distancia y la sordidez
Esa puerta que a cada instante es mecida por el viento, su golpe regular, su sonido suave y tenso.
Ritmo cadencioso, miradas afables hacia un pasado de claroscuros, hacia un futuro de luz indefinida, hacia la eterna sensatez y sus requiebros, sus afiladas uñas de ser extraño, desvelos y otredades. Todo responde al azar comedido, reflejo de una vida disfrutada de soslayo con amargas derrotas y victorias de éxtasis y sonrisa.
Y esta prosa de retales, y este desorden andante fruto de la inconstancia, arte innato poblado de felices situaciones que logran dejarte siempre con la miel en los labios y un sentimiento de vacío que a pesar de todo llena.
R.P. escupe sin pudor
Maldigo sin titubeos y resto importancia al lamento desprovisto de fondo
Digamos que se trata de una duda inaudita y de un afán obsoleto
Los límites insanos del dolor se analizan a mano alzada y repetimos con obviedad lugares comunes y cartas no escritas
El estupor resiste, el dogma prevalece, la estatua se intensifica
Germina el despego, la distancia y la sordidez
Esa puerta que a cada instante es mecida por el viento, su golpe regular, su sonido suave y tenso.
Ritmo cadencioso, miradas afables hacia un pasado de claroscuros, hacia un futuro de luz indefinida, hacia la eterna sensatez y sus requiebros, sus afiladas uñas de ser extraño, desvelos y otredades. Todo responde al azar comedido, reflejo de una vida disfrutada de soslayo con amargas derrotas y victorias de éxtasis y sonrisa.
Y esta prosa de retales, y este desorden andante fruto de la inconstancia, arte innato poblado de felices situaciones que logran dejarte siempre con la miel en los labios y un sentimiento de vacío que a pesar de todo llena.
R.P. escupe sin pudor
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20090618
Mr. Nobody
Constante donante de una amable sonrisa, buscando alguien que lo quiera escuchar pues de veras tiene mucho que contar. Mucho mucho ha pasado y su verborrea se encargará de que lo disfruten en cualquier acera... cerveza en la mano, porro humeante, lo que haga falta con tal de que le escuche un buen cliente, aunque sea un delincuente. Aunque su ego le de las gracias cómo es debido, en realidad no engaña a nadie y lo tiene bien merecido...
Es el eterno pardillo que lucha con todas sus fuerzas para no parecerlo y a veces comete errores constantes como decir frases que ya fueron dichas por otros antes, lo que engrandece su leyenda de idiota imperdonable. Sólo con mirarlo a los ojos desmontan sus teorías y Mr. Nobody intenta recomponer sus argumentos estúpidos preparados siempre para el beneplácito ajeno. Si este no se produce vuelta a empezar, lo que haga falta hasta que sus ojos vacíos vislumbren una sonrisa que alimente su famélico ego. Necesita a la gente, constantemente, su aprobación, su calor, su abrazo y risa... su constante aprobación! No es mala persona a pesar de sus muchos errores y siempre busca excusas para poder recitarlos con elocuencia pasada de fecha intentando así redimir todas sus faltas... aunque sus ojos nunca mienten, siempre vacíos, su mirada perdida en el infinito buscando soluciones rápidas a los problemas que van llegando... y no paran de hacerlo... ridículos parches que tapan a pedazos su bochornoso estado. Por eso baja la mirada, esconde su alma para no ser descubierto... pero siempre hay alguien que alguna vez lo caza, lo deja desnudo ante una multitud ciega y sorda... "gracias a dios" piensa Mr. Nobody, que además es ateo, solo ha sido una persona... "me da igual que luego lo pregone, ese es su problema..." él sigue con sus divagaciones.
Nunca le había pasado algo parecido, al menos él no lo había percibido. Más tarde descubrió que aquel individuo no fue el primero en robarle sus secretos. "Menudo gilipollas" piensa sin tener en cuenta que lo único que han visto es la cruda realidad. Y Mr. Nobody se agobia, se come la olla, no deja de pensar el pregón y sobre todo en las consecuencias... menudo follón.
Se ha pasado media vida sonriendo sin ganas, con una mirada vacía y casi siempre gacha... buscando reprocidades que pocas veces llegaron.
Un buen día Mr. Nobody se hace un canuto en casa, queda con su gente dispuesto ha cerrar el garito donde movía la mano sin púa... pero una de sus viejas faltas le hace una visita al móvil y de repente ya no tiene las mismas ganas... la cerveza le permite volar por los aires pero su ego bucea en el fango... y al día siguiente ... sin más, deja de ser Mr. Nobody.
Ahora, es.
Una falta:
FB
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