Me han robado mi foto. Yo tenía una foto esperando ser tomada en perfecta armonía con la imagen que reposaba en mi cabeza desde hacía semanas, meses.
Ando por la calle, escucho música. Veo algo interesante y entonces sin dudarlo el móvil aparece en mi mano dispuesto a hacer oficial el lugar de una futura foto, una gran foto... al menos eso espero. El móvil solo puede captar una pequeña parte de mis intenciones, suficiente para mi. A continuación nombro el archivo con la localización de esa foto que ya se está cocinando en mi cabeza. A veces son segundos, unos días, otras el cigarro de la mañana me ayuda recordar las modificaciones que me agradaron la noche anterior. La foto esta lista. En realidad queda un largo proceso para que esa foto pueda llegar a la pantalla de mi ordenador para ser modificada, lo menos posible por supuesto... no soy muy partidario de la excesiva modificación digital.
Ese proceso además implica a muchas personas, especialmente si se desea que la imagen que se tiene en mente quede plasmada en la cámara lo más fielmente y con la mayor calidad posible.
Desde hacía meses yo tenía una foto perfecta esperando ser tomada y ahora me la han robado... han destruido el escenario donde se iba a producir el mágico momento. Todos los días paseaba por delante de ella y me imaginaba cámara en mano disparando sin cesar, cómo hace años cuando empezaba a hacer fotos... ahora todo es más reposado porque todo está mucho más planificado. Veo la foto en mi cabeza antes de hacerla, por eso no necesito hacer más de ocho fotos de cada cambio... antes todo era mucho más anárquico.
La foto nunca llegará a la pantalla del ordenador con el que escribo esta queja, pero permanecerá en mi cabeza por muchos años... tengo la impresión que tardará demasiado en desaparecer por completo de mi memoria.
Que gran día para hacer mi reaparición en el ruedo fotográfico, de todos los posibles yo creo sin duda que elegimos el más peñascoso de todos... A pesar de mis vehementes advertencias a todos los miembros del mejor equipo humano de la historia sobre el inoportuno cambio de hora que nos iba a tocar sufrir esa misma madrugada... el primer pedrusco calló sobre mi propia cabeza en el momento en que, desnudo yo, a puntito d entrar a la ducha repasando mentalmente una sesión de fotos que me sabía al dedillo, recibo la llamada de la bella modelo quien sería protagonista de la periférica historieta fotográfica. Para no ruborizarla, le pedí con gran amabilidad que me pasará con David, quien le acompañaba al volante ,y a éste que se dirigiesen al punto de encuentro para que la maquilladora comenzase con su flemático ritual...
De nuevo otro pedrusco caía sobre nosotros, la prota y David (que haría de asistente de fotografía... mil gracias tron! también gracias a Humo, también David y también asistente) llegan al desértico punto de encuentro... vamos que no había nadie. Que guay! pienso yo, al recibir la llamada de un incrédulo David... La batería de mi movil renquea al llamar a las hermanísimas, Ruth y Nadia... Maquillaje y peluquería respectivamente... renquea más mi única neurona despierta al comprobar que las dos se encuentran plácidamente duermiendo en sus camas a una hora de distancia del punto de encuentro (precisamente la mismita del profetizado cambio de hora) ... Éste pedrusco provoca que alguna neurona más se despierte.
Humo me recoge en casa justo un minuto después de haber encontrado los putos filtros, perdidos misteriosamente la noche anterior... por suerte para mi pobre cabeza éste pedrusco lo pude esquivar...
Llegamos al gélido punto de encuentro y esprintamos a desayunar por peligro de congelación de varias extremidades... Una vez al calorcito de esa cafetería española (aunque de hospital), casi seis euros de escaqueo tuvieron la culpa de que mi legendaria fama de "codo" se viese alimentada una vez más... no llegué a tiempo de pagar, eso fue todo joder...
Cuarenta minutos después el fragor de las ruedas de un coche de alta gama a punto de ganar una carrera apurando curva para asegurar la victoria llamó nuestra aburrida atención... de pronto, como si de una chica Monét se tratase nos fuimos dando cuenta con la rápida aproximación del bólido que no era un coche de alta gama, tampoco existía la tan deseada carrera... se trataba por fin del Ford Scort Verde esmeralda de las hermanísimas apurando curva con la prisa del que sabe que llega MUY tarde a una cita importate... iban MUY deprisa, tuvo su gracia... menos mal que esta vez tamnpoco hubo pedrusco.
Pedruscos que si nos encontramos a lo largo del camino desde que dimos oficialmente el pistoletazo de salida... MALDITO FRIO!!! lo importante es que hubo muchas risas y yo, después de más de un año, después de perder la movilidad de un brazo volví a sentir cosas increibles mirando a través del objetivo de la cámara...
lo que pasó queda entre nosotros, éste es el resultado... por si hay interés:
Gracias a todos los que participaron de forma directa o indirectamente...
Para terminar un temazo situacionista para que no decaiga todo lo que viene siendo el temita (fotográfico)... es que este finde tengo más fotos, ole y olé!!!
Hace unos dias que pienso en todas las cosas que tengo en el congelador esperando a ser contadas, cosas sobre este último viaje al pueblo de Lalo.
Una de ellas era el recibimiento que me propinó mi amigo Alan, Ilan para otros... yo me quedo con Alan, en cualquier caso situacionista en extinción aunque ni él mismo lo sepa. Pues bien a este tipo lo conozco hace unos cuantos años, más de 10 diría yo... pero no empezamos a beber juntos hasta después de la caída de las torres gemelas. Gracias a él conocí a unos cuantos rusos muy simpáticos quienes me enseñaron como se bebe el vodka, esto es: sin hielo y sin pensarlo...
Durante los meses de recuperación tuve tiempo más que suficiente para pensar en más de una noche que vimos convertirse en dia, dia de diario por cierto... las vueltas a casa en metro "a veces" eran muy divertidas. Demasiada gente, demasiado callada y mirando todas al mismo punto... al suelo. A veces, cuando se disponía de la lucidez suficiente para darse cuenta de ésto te hacia estremecer... luego un par de perritos de 50 centavos y a dormir.
Pero esta vez iba ser diferente, los dos lo sabíamos... o eso pensaba yo...
Llegue a casa de Alan dos dias después de llegar a nyc, ya tenia mi teléfono de tarjeta... ya estaba preparado para "hacer vida normal". Después de hacer un esperpéntico e interminable viaje desde la isla hasta el Jfk en metro me baje horas más tarde en la parada de Essex St.- & Delancey St y me ande un par de bloques hasta llegar a su casa, en Ludlow St.
Antes de llegar ya habíamos hablado de la posibilidad de fumar algo de maria, en mi caso por simple curiosidad terapéutica... en el suyo, el pan nuestro (suyo) de cada dia. Cual fue mi asombro una vez dentro del pequeño apartamento compartido, en los límites con Chinatown, cuando no solo vi la pipa de fumar rebosante con la maria mutante que disfrutan alli... además una bolsita blanca aterrizanzo justo en ese momento frente a mi... Al mismo tiempo, cuando todavia no habia abierto la boca, me ofreció otros dos tipos de drogas... no precisamente suaves, aunque tampoco dañinas...
Solo acepté la maria, aunque sabia que no era la apropiada para lo que buscaba... además hacia casi un año que no fumaba. Habia pasado de fumar paquete y medio de camel a no fumar nada más que agua mineral de hospital... y de repente... maria mutante neoyorkina. Solo dos tiros de los largos (y cuando digo de los largos solo los fumadores saben a lo que me refiero) y ya estaba con la mirada fija y el de la nariz prominente (es judio hasta la médula) preguntandome cada minuto si escuchaba lo que me contaba.... claro que lo hacía, pero a mi bola. Asi como lo hace la gran señorita Sala (a este paso dentro de poco será señora)... ahora te entiendo Moni!!!
Mantuvimos una conversación trivial de la que recuerdo poco, hablamos de robar música... de las bondades de la descarga directa y le mascullé mis preferencias por el mediafire.
Ahora sus ingresos provienen básicamente de pinchar en bares por lo cual está bajando música constantemente... me enseñó con orgullo un disco externo de dos teras...no, dos tetas no... dos teras, dos mil gigas.
Después de rechazar su vodka con amargura, tragué un té malísimo que no obstante me preparó para el frío callejero... el viento aparecía repentino por las esquinas... se metía hasta los huesos. Seguía fumado, "solo" hacía una hora de mi experiencia con la pipa a una mano... con ayuda claro...
De repente una angustia no demasiado agresiva me preguntaba porqué cojones no había cogido ninguna cámara, de hecho éste era mi primer viaje al pueblo sin cámara... de ninguna clase. En estos momentos echaba de menos la cámara del móvil incluso (la del teléfono español claro, no la inexistente del teléfono de papel que llevaba en ese momento)...
Veía fotos por todas partes, era una sensación de extraña eurofia que intentaba transmitir a mi confundido amigo... le agarraba de la pechera "...mira!!! y le marcaba la foto con la palma de mi mano derecha (cual sin no...) en posición horizontal...." asi cada 50 metros... el entusiasmo no me abandonba, veia fotos por todas partes... que coño veía fotones... lástima de cámara... que recuerdos, impagables!
El lower East side esta cambiando por minutos y a cada paso veía edificios nuevos o esqueletos terminados.... algunos contrastan radicalmente con la zona pero supongo que algún día serán ellos los que se vean obsoletos...
Espero que os hayan gustado las fotos, los más avispados habeis adivinado que son de otros años.... correcto!!! algunos jugabais con ventaja porque ya las habiais visto, incluso alguna llegó a ganarse el honor de presidir el fondo de pantalla de algún ordenador...
El video/canción de hoy va dedicado a todo el mundo que ha visto alguna foto mia... ala!!