Mostrando entradas con la etiqueta montería. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta montería. Mostrar todas las entradas

20090218

El otro día fui al médico de cabecera, simple prevención y porque tenía un fuerte dolor de garganta. La doctora, a quien no tenía el gusto de conocer, me recetó que escribiera cuentos infantiles y que dejara de escribir literatura comprometida (nunca hice ninguna de las dos cosas), también me dijo que paseara con la boca abierta, vía de entrada de nuevas sensaciones, y que el estrés que me maniataba lo cambiara no por el conformismo de lo que poseo sino por una visión amable, por la satisfacción de lo que me rodea y de lo que soy. No he seguido sus consejos, o eso creo, pero sí que he dado algún paso importante: acepté la invitación del gran Facundo Bonilla y desde hoy aportaré a este nuestro blog un sinfín de recomendaciones literarias y muchas cosas más que os van a resultar asombrosas, circenses, maquiavélicas, taciturnas, vespertinas…, conmigo os iniciaréis en el malditismo nocturno y en el inocente amanecer, y cómo no, en las monterías, tema que domino y que compartiré con todos vosotros.
Por lo demás, sigo siendo el mismo y sigo sin saber el título que propondré para mi sección, se aceptan sugerencias y todo tipo de regalos. He aquí algunas ideas: “el rincón de Ricardo”, “Los legajos de Ricardo”, “Con Ricardo de montería”, “Ricardo hace la cama a Facundo” y así muchas más. Cuando coja experiencia me crearé mi propio blog, de eso estoy seguro.
Por ser mi primera intervención no os voy a recomendar nada, o sí, os daré la dirección de una página en la que encontraréis material mucho más aburrido e interesante que lo que os ofrece Facundo: www.ubu.com, o si directamente queréis echar de menos ¡Mira quién baila!, sufrid las películas que ofrece este enlace www.ubu.com/film.

Alea iacta est!, habemus tocapelotas

Un saludo, R.P.